Vías de Escape
lunes, diciembre 05, 2005
 
http://vostokuno.blogspot.com
 
jueves, noviembre 17, 2005
 



Siguiendo en esta línea tan original de ilustrar esta especie de serie no proclamada, llegamos al segundo álbum de los Banshees... con todo lo que conlleva ese supuesto fenómeno del "Sophomore Slump"...

Centrémonos; aún sin singles en potencia, la calidad de The Scream fue suficiente para consolidar en cierta forma al grupo dentro de una curiosa posición; punks que juegan a trascender los ya demasiado rígidos principios del género, pero dependiendo más en la mística de su líder que en el sentido del riesgo de sus contemporáneos. Así que resulta lógico pensar que la banda debiera ir haciéndose a la idea de concordar más con su líder que con un género concreto.. como así acaba siendo; abandonan los últimos resquicios de punk en su sonido para sofisticarse, eso sí, en la medida de sus grandes limitaciones. Aún habría que esperar a su siguiente trabajo para ver a Siouxsie con una banda a su altura, pero ya es suficiente como para que algunas de sus letras, más sugestivas que directamente agresivas, empiecen finalmente a encajar en el repertorio de la banda.

Join Hands es un inmenso paso adelante frente a The Scream, de eso no hay duda; sin depender de la tecnología o la discoteca, tan imperante en contemporáneos como Gary Numan o los propios PiL, Siouxsie abría nuevas sendas, bastante más tétricas y viscerales que las antes mencionadas. Sin embargo, es un disco con una cojera demasiado evidente como para alcanzar el estatus de clásico que sí tiene su predecesor, o en su línea, In the Flat Field; y es que entre estas grandes ambiciones, lo que falla en el álbum es algo tan básico como las canciones. Icon es posiblemente lo mejor que hicieron en su era pre-Budgie, pero más allá de las interesantes Premature Burial o Regal Zone, hay poco que destacar individualmente. Algo que no se les escapaba a PiL era enganchar al oyente, si no con una melodía, sí con un ritmo lo suficientemente malsano y mutante, mientras la ¿bienintencionada? banda de Siouxsie se dedica a introducir decibelios en canciones que no los necesitaban especialmente, como Playground Twist; o la propia Siouxsie, que pretende experimentar con una caja de música con resultados para nada siniestros (que uno quiere suponer era la intención).

Cierra la kilométrica The Lord's Prayer. Si Switch miraba al futuro de la banda, aquí el cierre parece echar un vistazo al pasado (fue el primer tema que tocó el grupo) quizá por necesidad de completar el álbum de alguna forma. Sin embargo, no deja de definir bastante bien ante lo que estamos: un inmenso -y para qué negarlo, entretenido- batiburrillo de ideas por eclosionar (Placebo Effect, por ejemplo, es una canción a medio hacer; lo mismo con Mother, a la que, después de todo, podía sacársele algún partido) Así que dado el error cometido por el grupo al lanzar este album -finalizado demasiado pronto como para igualar el estatus del debut de Bauhaus-, por lo menos nos queda un documento de la desintegración de los primeros Banshees, y un amplio -aunque quizá no tan obvio en su momento- vistazo a lo que estaba por llegar bien pronto..

Siouxsie and the Banshees - Join Hands
Polydor, 1979
 
martes, noviembre 15, 2005
 


En contraposición a Mi Tío de América, aquí hay que olvidarse del entorno y de todo realismo, aunque no deje de ser un nuevo experimento con seres humanos de cobayas... si antes estaba el colchón del melodrama, ahora Resnais y Gruault nos piden dar un pequeño paso por nosotros mismos para introducirnos en su mundo. O mejor dicho, en 3: un cuento medieval, una tragedia de entreguerras y una ópera bufa en la actualidad, girando sobre todas ellas una cuestión: ¿es la vida una novela, como decía Napoleón?

Eso parece querer probarse en ambos relatos, que tienen en común la aspiración de llegar a los ideales. Qué mejor lugar para ello que un palacio modernista, casi irreal, apartado del resto de la civilización, deben pensar. Para qué negarlo, a todos nos gustaría poder introducir nuestra vida en una probeta y eliminar elementos molestos (como el estupendo que se levanta a "la" compañera de clase), buscando una armonía total; claro que nuestra idea de armonía no tendrá por qué ser compartida por lo demás, o siquiera respetada; no es suficiente con sacar a los hombres de su entorno, el entorno está demasiado ligado a ellos como para que la solución fuese tan "sencilla". Así, fuera de los dos ejes que mueven el filme (Michel y Élisabeth, ambos animales heridos poniendo en juego sus últimos gramos de inocencia), cuesta ver a personajes mínimamente simpáticos; son personas que, mejor o peor, buscan adaptarse a las circunstancias, sea por impotencia, insolencia, insensibilidad, o por pura defensa... serán ellos quien consciente, o inconscientemente, harán perder a Michel y Élisabeth sus últimos rescoldos de inocencia, esa misma que vinieron a buscar al palacio...

Aunque sea el segmento de entreguerras el más fascinante visualmente hablando, probablemente sea también el más arrítmico, en gran parte debido a la mudez de André Dussollier (ni una sola línea de diálogo!) y a la mediocridad del trabajo de Fanny Ardant, compensado por las secuencias entre Michel (Raimondi) y su padre Zoltán (Fainsilber), uno de los mejores y más marcianos personajes del director... si Resnais anda suelto por el segmento de Raimondi, en el de Élisabeth no sólo respira Gruault, sino Rohmer por los cuatro costados. Un Rohmer mucho más cruel y deslabazado, pero con las excelentes aportaciones del primerizo dúo Azéma-Arditi; su personaje, el supuesto revolucionario, resulta ser un cobarde resignado.. No, ni para él, ni para la moderna de Winkle, ni para Guarini la vida es una novela.. aunque él tendrá el cinismo de afirmarlo ante su octoagésima conquista. Al final son ellos los que salen adelante, y los ideales se quedan en los castillos de las Ardenas...

La Vie Est Un Roman
Dirección: Alain Resnais
Guión: Jean Gruault
Nacionalidad: Francia

Año de Producción: 1982 (estrenada en 1983)
Duración: 106 minutos
Intérpretes: Sabine Azéma, Ruggero Raimondi, Pierre Arditi, Vittorio Gassman, Fanny Ardant, Geraldine Chaplin, Samson Faimsilber, Jean-Louis Richard, André Dussollier
Nominada al césar a la mejor actriz secundaria (Sabine Azéma), y al mejor diseño de producción.
 
viernes, noviembre 11, 2005
 


Original esto de poner la portada del álbum, eh? Bueno, entrando en materia, después del exitazo de Hong Kong Garden, imagino que las expectativas ante su debut debían ser estratosféricas, tanto para el público como para la compañía, una especie de resurrección del punk ahora que Sid Vicious andaba más muerto que vivo, y a Lydon empezaba a írsele, al menos para lectores de NME...

Afortunadamente para el resto de los mortales, el resultado es bien distinto; el grupo se olvida de la luminosidad, de la necesidad de gustar -nada hay por aquí que parezca preconcebido como single- pero sin por ello pasar al cripticismo más absoluto; puede que no tanto por intención como por limitaciones lógicas en unos debutantes aún inseguros (aparte de lo ya comentado sobre algunos miembros concretos de la banda en el post referente a Hong Kong Garden), pero el efecto es beneficioso; el grupo baja las revoluciones, y aun sin capacidad de crear atmósfera, las letras de Siouxsie encajan ahora mucho mejor en el envoltorio.

Pero no sólo sus letras; el álbum incluye una versión de Helter Skelter (de The Beatles), que por extraño que parezca (y aunque malicia no estará de acuerdo) destaca ligeramente por encima del conjunto, aunque sólo sea por la descarga de adrenalina correspondiente.. El resto, dejando a un lado la intro, se podría dividir entre un primer tramo más básico, y un segundo tramo ligeramente más elaborado. Aunque Jigsaw Feeling, o la misma Helter Skelter tienen pegada, temas como Mirage o Metal Postcard mostraban cierto avance, más acentuado si cabe en Switch; un primer acercamiento a su sonido posterior.

The Scream no sólo nos mostraba a unos debutantes en estado de gracia, sino que como diamante en bruto que viene a ser crea muchas esperanzas respecto a posteriores trabajos de la banda... sólo hay que pensar en el enorme salto de calidad que daría la banda -y la voz de siouxsie- en años venideros.. pero eso no es lo que nos ocupa aquí, por ahora Siouxsie parece estar demasiado ocupada certificando el estado vegetativo del punk...

Siouxsie and the Banshees - The Scream (1978)
 
 



¿Qué más quiere un matrimonio tranquilo en Venecia que evitar encontrarse con un par de ancianitas con poderes videntes? desde luego, formar parte del reparto de un film de Nicolas Roeg... difícilmente pondrá uno los pies en la ciudad de los canales después de las andanzas plasmadas por el realizador británico, pasearía, cenaría tranquilamente en uno de esos locales tan decadentes y encantadores como en el que se dormía Maggie Smith en Mujeres en Venecia, admiraría las iglesias... pero seguiría encontrándose, en cualquier canal, con la caperucha roja de su diapositivas nada de lo que haga, aún conociendo su futuro, posibilitaría que sus tribulaciones llegasen a alguna conclusión racional. Así que la próxima vez alquilen un apartamento, o vayan en temporada...

O manden al carajo Venecia, y su aprecio por Donald Sutherland -en la época en la que aún le dejaban hacer de pobre hombre- y disfruten viéndolo sufrir, asfixiándose por cortesía no sólo de Venecia, sino de las oscuras artes de Roeg como antiguo cinematógrafo -si pensaron que están curados de espantos ante cualquier lavabo, piensen dos veces-, o por la simple condición de turista del hombre en cuestión (qué mejor lugar para azuzar nuestras neuras, nuestros miedos, que en lo desconocido?). Disfrutar sufriendo, más bien; conforme avanza la película, se hace imposible no introducirse en él; Roeg se encarga de que compartamos su angustia, su tensión, sus ideas descabelladas, o incluso cierta euforia suicida. Lástima que esta catarsis no se amplíe a la famosa escena de cama con la Christie... que será, afortunadamente, lo único que lamentar de esta suerte de viaje alucinógino estilo burgués.

Y sí, al igual que en este artículo, a Roeg se le va la historia de las manos a menudo...


Don't Look Now
Director: Nicolas Roeg
Nacionalidad: Reino Unido
Año de Producción: 1973
Duración: 116 minutos, aproximadamente
Intérpretes: Donald Sutherland, Julie Christie, Clelia Matania, Hilary Mason
 
martes, noviembre 08, 2005
 



1978; los Banshees firman un contrato -al fin- y sacan un single, el que nos ocupa, que llega al top 10. Es fácil ver por qué llegó al top 10 y a un servidor no le entusiasma especialmente; la idea es hacer un single a lo Sex Pistols, sólo que en vez de predicar la anarquía total, absoluta -y más bien ridícula- vamos a hablar de locales de comida china y a dar saltitos mientras cantamos. Así pues, cual saltamonte siniestro se presentaba al mundo definitivamente Siouxsie Sioux, esa chica que tu madre te prohibirá tener a menos de medio de kilómetro de distancia, pero que por eso no va a dejar de salir en el Top of the Pops.

Si uno no ha quedado lo suficientemente anodadado por los brincos de Siouxsie, o la superposición de imágenes, aún tiene delicias que disfrutar, caso del guitarrista, un hombre que parece recién aterrizado de un ensayo con My Bloody Valentine... sí, es fácil calificar a Hong Kong Garden de desastre, pero sería igual de fácil calificarla de chorrada con encanto. Al igual que aún nos queda Severin y su eterna expresión críptica, los Banshees, aún en su cavernícola formación pre-Budgie, ya guardaban ases de cierta entidad en la mano; un LP, en concreto...


(Siouxsie and the Banshees - Hong Kong Garden)
 
viernes, noviembre 04, 2005
 


El Amante del Amor (o como debería titularse, El Hombre que Amaba a las Mujeres) comienza con el funeral del protagonista -el enorme Charles Denner; él es la película-. A él sólo asisten mujeres, decenas de ellas, que desde su tumba le dejan la que siempre fue su visión favorita; la de sus piernas desfilando en el último adios. Hay algún extraño tipo de simbiosis entre Bertrand Morand y el género femenino, más allá de la de cualquier donjuan; ellas se encuentran al hombre perfecto; impecable, caballeroso e irresistiblemente seductor; él se encuentra a la mujer, sea joven, madura, en la encrucijada (una maravillosa Geneviève Fontanel), delgada, sumisa, peligrosa (de nuevo Nelly Borgeaud, si acaso aún mejor que en Mi Tío de América).. él no las ama tanto como las adora y necesita para descubrir las siempre cambiantes sensaciones que le otorgará cada una, mucho más de lo que puede darle su trabajo como ingeniero. Sólo durará una noche, presumiblemente, pero de esa forma será una velada única para ambos, que no tendrán que presenciar el deterioro prolongado de su vínculo. Ningún donjuan es perfecto u originario, bien podría habernos ahorrado Truffaut la secuencia con Leslie Caron.. pero Morand, el hombre que amaba de tal manera la figura de la mujer, siempre que no llevara pantalones, que era imposible verle con otra compañía que no fuese la femenina, murió de la única manera posible, por y entre mujeres, las únicas que, como la dulce rubia que observa la procesión de féminas por el camposanto, llegaron a comprender mínimamente a tan fascinante individuo... uno de los filmes más bellos de Truffaut, y eso es decir mucho..



L'homme Qui Aimait les Femmes
Director: François Truffaut
Nacionalidad: Francia
Año de Producción: 1977
Duración: 120 minutos
Intérpretes: Charles Denner, Brigitte Fossey, Nelly Borgeaud, Geneviève Fontanel, Nathalie Baye, Leslie Caron
 
jueves, noviembre 03, 2005
 


Bueno, Una Historia de Violencia... ha sido mejor plan que acabar entre masas humanas celebrando, supuestamente, Halloween (hay que ver lo bien que se nos da encontrar excusas para alcoholizarnos). Tengo la impresión de que esta unanimidad crítica en torno a la película irá desmoronándose con los años, al igual que la película posiblemente se desmorone en repetidos visionados.. pero eso ya es buscarle tres pies al gato. La supuesta reflexión de Cronenberg respecto a la violencia es bien simple -sólo hay que ver la subtrama del crío-, al igual que la historia, probablemente previsible; pero sí que es tremendamente efectiva en mostrar como se larva y acaba explotando la violencia en un hogar que podría ser sacado de un film de John Ford...

En fin, qué forma más desastrosa de recomendar una película, poniendo a Viggo Mortensen como el nuevo John Wayne jejej... claro que John Wayne no se marcaría ese espectacular polvo en las escaleras con Maria Bello, quien brilla a la misma altura de Mortensen; ambos son seres deformados por el impacto de la violencia, que les convierte en poco más que animales tratando de salvar a la manada... un Cronenberg con piel de cordero.

Y este fin de semana Woody Allen, si consigo vender la moto, lo que ya se ve que no se me da muy allá...

P.D. Vaya forma de malgastar a William Hurt..

 

Compañeros de Fatigas

  • Cosmódromo #11
  • Pensamientos Tullidos
  • Malicia en el País de las Maravillas
  • iLSn
  • El Lobo Feroz También Llora
  • Diario de un Luser
  • Polygon
  • Aitor Gómez
  • William Sanders
  • Azalmattack
  • Secret Garden
  • Buscando Razones
  • Versión Fotolog
  • Archivos
    diciembre 2004 / septiembre 2005 / octubre 2005 / noviembre 2005 / diciembre 2005 /